45 años después, los sintetizadores de Depeche Mode siguen demostrando que algunos clásicos nunca dejan de sonar.
El 7 de septiembre de 1981, Depeche Mode lanzó Just Can’t Get Enough, el tercer sencillo de su carrera y uno de los temas fundamentales de su álbum debut, Speak & Spell.
Escrita por Vince Clarke, la canción representa la etapa más luminosa y bailable de la banda, con una melodía electrónica contagiosa que rápidamente se convirtió en una de sus composiciones más reconocibles.
El sencillo llegó hasta el número 8 de las listas británicas, convirtiéndose en el primer Top 10 de Depeche Mode.
Pero Just Can’t Get Enough también tiene un significado especial dentro de la historia del grupo: fue el último sencillo de Depeche Mode escrito por Vince Clarke, quien abandonaría la banda pocos meses después. Además, fue el primer tema de Depeche Mode en contar con un videoclip, dirigido por Clive Richardson.
Cuatro décadas y media después, sus sintetizadores, su ritmo acelerado y ese inolvidable estribillo siguen siendo una pieza esencial del sonido electrónico de los años 80 y una muestra de la etapa que dio los primeros pasos de una de las bandas más importantes de la música electrónica británica.






